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domingo, 18 de febrero de 2018

Islandia a Dedo y en carpa es posible!

¡Islandia a dedo y en carpa es posible!

Como a todo viajero crónico al que le cuesta quedarse quieto en un sitio, el creador de “Caminando la otra Tierra del Fuego” Guillermo Puliani decidió salir nuevamente a la aventura. En esta ocasión, como epilogo de un viaje de 7 meses por Europa, nos muestra uno de los destinos más exóticos y populares del Viejo Continente. Tan bello y exuberante como costoso, nos enseña como recorrerlo y sobrevivir en el intento. Preparate, The Winter is Coming!!!


Vine a Islandia sin planes. Con un pasaje por 24 días. Una carpa de 900 gramos y mucha ilusión. Es casi el final de un viaje de 7 meses y ya comienza la nostalgia. Me detengo a pensar en todas las cosas vividas a lo largo de este gran viaje y créanme que son muchas. Yo siempre digo que esta es mi mejor universidad, la de la vida, la de los caminos nuevos, la de las culturas muy distintas a la nuestra y la de un aprendizaje que no tiene fin.
Si me detengo un poco en esta última etapa, Islandia era un destino soñado pero a su vez un desafío difícil de emprender, ya que no es fácil llegar a un lugar tan increíblemente caro como este y que de ahí comience otro viaje: el de poder rebuscártelas en un lugar en el que las condiciones para el bolsillo no son las mejores.
Entonces, descartadas las posibilidades de dormir en hostel, guesthouse o similares, la única solución posible es la carpa. Y la misma frente al clima hostil de Islandia no es la mejor alternativa, ya que las inclemencias del tiempo hacen que llueva casi constantemente, sople un poco el viento y que por lo tanto tu ropa permanezca algo mojada el resto de la travesía. Pero no quedaba otra opción: que mi casa sea esa carpa ultraliviana de menos de 1 kilogramo de peso para una sola persona que compré  antes del viaje.
Hoy ya atravesé 10 noches durmiendo bajo las estrellas  de Islandia y por el momento se soporta los embates del clima. Si pasamos al plano del transporte tenemos dos grandes contras: la primera, el altísimo valor de los buses  para recorrer la isla y la segunda es que gran parte de los mismos finalizaron su programación de temporada de verano (entre junio y agosto) con lo cual, más allá del excesivo costo de los viajes, también se suma el hecho de que haya rutas donde no existe el transporte durante el invierno islandés.  
Y ahí es donde la alternativa del Autostop sale a flote. Muchas veces, bajo lluvias intensas o  frio la alternativa es salir a la ruta y levantar el pulgar.  Por lo que va del viaje ya me subí a 7 vehículos distintos realizando varios tramos de la isla por su parte sur, pudiendo de esta manera  conocer a otros viajeros que viajan por Islandia de una manera distinta, intercambiando anécdotas viajeras y experiencias personales y, por supuesto, reduciendo  los elevadísimos costos!
En estos momentos también he tomado la decisión de -en vez de volver desde Hofn a Reyjiavik por la parte sur, pasando por lugares que me quedaron sin conocer- darle la vuelta completa a la isla que me demanda casi 900 km (sin desviarme de la ruta número 1) contra los casi 500 km que tenía para regresar.  
Y no me equivoque confiando en que todo iba a salir bien, la vuelta a Reyjiavik por el norte fue una suma de momentos difíciles, pero a la vez lindos e inolvidables, sin lugar a dudas.  Esperé en la ruta desde 5 minutos hasta un día  4 hs de Myavtn a Akureyri  bajo una lluvia y un viento increíble donde mojé absolutamente todas mis ropa y mochila. Y en el recorrido tuve la chance de conocer más viajeros, pero también locales  con los cuales compartí  momentos de ruta más que amenos. Queda demostrado que, si están el espíritu y las ganas, se puede salir a la ruta en búsqueda de nuevas experiencias  y dejarnos llevar  por la sorpresa del camino descubriendo lugares que tal vez nunca estuvieron en nuestros planes…
Paisajes de ensueño me llevo en mi corazón: lagos, glaciares, volcanes, campos de lava, ríos, cuevas, geysers, cascadas y más cascadas. Una suma innumerable de lugares increíbles.
Experiencia como pocas. Aventura como ninguna!
SKOGAFOSS
Ubicada muy cerca del pueblo de Skógar, a 150 Km. de Reykiavik por la Ring Road (la carretera 1) se encuentra esta cascada, una de las más conocidas y visitadas de Islandia y una de las más grandes del país con 25 mts de ancho y 60 de alto. La misma nace en el río Skógá y es posible divisarla a varios kilómetros de distancia.
Posee una zona de camping (bastante agreste y no tan económica y poco recomendable en días de mucho viento…) que prácticamente está pegada al gran salto de agua. Así que si querés dormirte y levantarte con el ruido de una cascada imponente de fondo, esté es el lugar ideal.
Mi recomendación para todo aquel al que le guste aventurarse es que sigan el sendero, que va desde el mirador de la cascada, donde podrán ver saltos de agua tan imponentes como el principal. Este mismo conduce al collado de Fimmvörðuháls, que separa los glaciares del Myrdalsjökill Eyjafjallajökull, y continúa hasta Landmannalaugar. Yo tuve el gusto de hacerlo y, luego de continuar poco más de una hora, encontrarme con una cascada  que me dejó completamente enamorado del entorno y sorprendido por la fuerza con la que provenía el agua. Recomendado!
MYAVTN: 
El lago se encuentra situado en el norte de Islandia, 50 kilómetros al sur de Húsavíky, y su nombre proviene de la gran cantidad de moscas que allí se juntan durante el verano. Por suerte un gran número de patos también se alimentan de estos insectos, y el paisaje, gracias a esa magia que solamente nos puede regalar esta región, nos brinda diversas formaciones volcánicas que lo hacen único. 
Para mí junto al Parque Nacional Skaftafell, fue uno de los lugares más bonitos donde tuve la suerte de acampar. Los atardeceres que se nos presentan son únicos y el camping que está justo enfrente del pueblo y a metros de la oficina de Información Turística, si bien es uno de los más caros, tiene un  verde increíble y unas vistas que te dejan sin palabras.
Cerca del lago se encuentra el cráter Hverjall (o Hverfell.) Esté cono volcánico de 150 metros de profundidad tiene una circunferencia de un kilometro y ascendiendo al mismo se puede acceder a una vista privilegiada del lugar.  
Otros lugares que visité y se pueden apreciar en algunas de las imágenes son el cráter Viti, conocido como “el infierno;” la espectacular playa negra de Vic; la laguna y el glaciar Jökulsárlón, los más grandes de Islandia; la montaña Kristínartindar, donde se puede realizar el mejor trekking de la región y alguna de las tantas cascadas que nos podemos encontrar a cada paso como Gulfoss, Detifoss, Selfalandsjoss o Gljufrabui.
En conclusión es una zona increíble para caminarla en varios días. Requiere tiempo ya que tiene muchas cosas para ver, contemplar y disfrutar.
Tratar de evitar en general la época de verano en Islandia (julio y agosto especialmente)  donde los lugares están mucho más poblados de gente, los precios se van a las nubes y por ende se disfruta menos de la paz de los lugares mágicos que tiene esta isla.




                 Nota realizada en conjunto con:
                          "Pasajero Entrance"

                                             
 ¡Mirá otras aventuras que realicé por el mundo!
               

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